jueves, 23 de febrero de 2017

ESCUELA DE EDUCADORES ON LINE, EDUCAR CON CORAZÓN Y CON CEREBRO. NEUROSICOEDUCACIÓN

Cerebro social. Entendiendo al otro. 
Empatía. Aceptación. Respeto. Tolerancia

"Soy el efímero insecto en metamorfosis
sobre la superficie del río, 
y soy el pájaro que cuando llega la primavera 
llega a tiempo para devorar este insecto.

Soy una rana que nada feliz
en el agua clara de un estanque, 
y soy la culebra que se acerca 
sigilosa para alimentarse de la rana.

Soy el niño de Uganda, todo piel y huesos,
con piernas delgadas como cañas de bambú,
y soy el comerciante de armas
que vende armas mortales a Uganda.

Soy la niña de 12 años
refugiada en un pequeño bote,
que se arroja al mar
tras haber sido violada por un pirata,
 y soy el pirata
cuyo corazón es incapaz de amar.

Soy el miembro del Politburó
con todo el poder en mis manos, 
y soy el hombre que ha de pagar su deuda de sangre a mi pueblo,
muriendo lentamente
en un campo de concentración.

Mi alegría es como la primavera, tan cálida
que abre las flores de toda la Tierra.
Mi dolor es como un rio de lágrimas,
tan desbordante que llena todos los Océanos.

Llámame por mis verdaderos nombres
para poder oír al mismo tiempo mis llantos y mis risas,
para poder ver que mi dolor y mi alegría son la misma cosa.

Por favor, llámame por mis verdaderos nombres
para que pueda despertar
y quede abierta la puerta de mi corazón, 
la puerta de la compasión" 

THICH NHAT HANH



Este poema habla del SER HUMANO y de las diferentes posibles conductas de un ser humano. El conocimiento de que por nuestra naturaleza humana podemos ser a la vez la víctima y el verdugo, el insecto devorado y el pájaro devorador, la niña violada y el violador.... Tenemos, como seres humanos, esta DUALIDAD...

¿Qué hay detrás de toda conducta?

UN CEREBRO HUMANO

Un cerebro humano que se debe en un 25% (aproximado) a los genes y en un 75% (aproximado) a las experiencias. Esta es la NEUROPLASTICIDAD del cerebro humano. El cerebro va cambiando desde el nacimiento hasta la muerte como consecuencia de las experiencias a las que se expone.

Por lo tanto, ¿qué hay detrás de toda conducta humana?

Un CEREBRO HUMANO moldeado por los genes y por las experiencias vividas. 

Las circunstancias que una persona vive moldean su cerebro y mediatizan de forma importante sus conductas. A esto se refería Freud cuando hablaba de que la "biografía es el destino".

"Cuando una persona nos hace daño o sentimos que nos trata de forma injusta, es muy humano generar rabia y odio hacia esa persona. Cuando pensamos que nosotros actuaríamos de forma muy diferente a esa persona, no deberíamos olvidar que probablemente, si tuviésemos su misma biografía (su mismo cerebro), estaríamos haciendo lo mismo.
Con el bagaje genético-biológico y educativo, en una situación determinada, nuestra conducta es absolutamente predecible. Si podemos asumir que quien nos hace daño no tiene escapatoria, no puede actuar de otra manera, el sufrimiento que nos produzca sus acciones sería menor".

(Estas últimas frases, tan reveladoras, proceden del libro Mindfulness, Curiosidad y Aceptación, escrito por Javier García Campayo y Marcelo Demarzo.)

No se trata de justificar la conducta de nadie. Toda conducta debe tener sus consecuencias.
Se trata de entender cómo funcionamos los seres humanos y por qué actuamos cómo lo hacemos. De entender la intencionalidad de la conducta de los otros.
Uno de los pensamientos que nos produce gran sufrimiento es el de creer que cuando una persona se comporta de una forma que no nos gusta o nos daña, lo hace voluntariamente, de forma intencional. Esa conducta inadecuada no tiene nada que ver con nosotros, sino que tiene que ver con el otro y con su complejo mundo interior.

Por lo tanto, lo mejor en estos casos en los que el otro hace algo que no nos gusta, en lugar de juzgar, criticar, opinar... es ACEPTAR y RESPETAR. Aceptar y respetar la diferencia. Aceptar y respetar las emociones difíciles y desagradables (odio, violencia, rabia, intolerancia........) que esa diferencia provoca en nuestro mundo interior. Y, desde esa actitud, poner los límites y/o consecuencias en caso de que sean necesarios.

El cerebro social. Neurociencia social

Vivimos en sociedad y tenemos un CEREBRO SOCIAL. Nos gusta estar con el otro y necesitamos al otro. Pero no nos educan para entender el cerebro del otro. 
Nos relacionamos con el otro como si éste tuviese el mismo cerebro que nosotros. Hacemos lo que se llama TEORÍA DE LA MENTE, que es la capacidad que tenemos los seres humanos (desde los 4-6 años) de atribuir al otro pensamientos, intenciones, emociones. El problema radica en que interpretamos la conducta, las acciones, las palabras, la comunicación no verbal del otro desde nuestra realidad interior, desde nuestro cerebro. Hacemos teoría de la mente desde nuestro cerebro.  Esto da lugar a muchas mal interpretaciones, a muchas equivocaciones.

Para realmente entender porqué el otro actúa como lo hace, deberíamos "ponernos su cerebro". Y, en esto radica la EMPATÍA. En sentir lo que el otro siente. En ponernos los zapatos del otro.
Pero, dada la gran complejidad de nuestro cerebro y de sus redes neuronales, es muy muy muy difícil ser empáticos. La buena noticia es que se trata de una habilidad que podemos y debemos aprender y ejercitar. Podemos aprender a ser empáticos. Y, para conseguirlo es importante realizar lo que los neurocientíficos llaman TOMA DE PERSPECTIVA.

¿En qué consiste la toma de perspectiva?
Consiste en conocer las historias de los otros, conocer un poco más el complejo cerebro de los otros. Entender que cada uno tenemos una biografía que deja una huella cerebral. Se trata de comprender e imaginar cómo se siente el otro y porqué actúa como actúa. Esto me acerca al otro. Puedo no pensar, ni sentir igual que él pero al escuchar y conocer otras historias, mi teoría de la mente se amplía y mi empatía también.

Es necesario dedicar tiempo en casa, en las aulas, en los trabajos, en todos los lugares donde hay grupos a hablar, a conocernos, a crear vínculos. No es una perdida de tiempo. Cuando conozco al otro, me vinculo con el otro. Y, el vínculo nos humaniza. En infantil se hace a través de las asambleas, pero a partir de primaria, en muchos colegios se deja de hacer. Sería magnífico mantener las asambleas en todas las edades escolares y también en los trabajos.
Es necesario educar a nuestro cerebro para la tolerancia a la diferencia, para la empatía, para el respeto, y, esto se realiza a través de trabajar la toma de perspectiva, de conocer la realidad del otro.
¡Qué magnífico sería que nuestros niños comprendieran y aprendieran estos conceptos desde pequeños!¡Cuántos conflictos se resolverían de manera diferente


¿Cómo llevar todo este conocimiento a la realidad de nuestros niños?

¡¡JUGANDO!!

  • Para los más mayores, jugando con cerebros (a partir de 10 años)
En clase, en casa, dibujamos cerebros. (LINK para descargar e imprimir imagen cerebro)


Aunque el contorno externo es el mismo para todos, el interior es muy diferente. 
Cada uno dibuja sus redes neuronales. Cada uno las suyas.
Cada red neuronal consecuencia de alguna experiencia, de alguna vivencia, de algún aprendizaje o de la expresión de algún gen.
Cada red neuronal da lugar a alguna conducta, a algún hábito, a alguna forma de hablar o  reaccionar.... (ir corriendo a todos los sitios, reaccionar impulsivamente cuando me dicen "no", miedo a hablar en público, jugar al fútbol, tocar el piano, ser cariñoso, ser tímido...)

¡¡Realizar este cerebro, requiere mucha autoobservación, mucho autoconocimiento y mucha honestidad!!

Cada uno con su cerebro ÚNICO, con un conjunto de redes neuronales ÚNICO. 
Un cerebro cambiante, que cambia tras cada nuevo aprendizaje.

Cada niño explica el cerebro que ha dibujado y sus redes neuronales.
¿Cómo serán las redes neuronales del cerebro de un niño que se siente querido y amado?
¿Cómo serán las redes neuronales del cerebro de un niño que vive rodeado de violencia?
¿Cómo serán las redes neuronales del cerebro de un niño cuyo padre/madre tiene una enfermedad crónica o ha fallecido? 
¿Cómo serán las redes neuronales del cerebro de un niño que vive rodeado de empatía y aceptación incondicional?
¿Qué cerebros nos rodean en casa/en el aula? 
Todas estas preguntas pueden dar lugar a mucho debate, a mucho "ponerse en la piel (en el cerebro) del otro", a mucha toma de perspectiva... en definitiva, a mucha empatía.
Toda estas preguntas permiten jugar con el concepto de NEUROPLASTICIDAD y de RESPETO, ACEPTACIÓN y TOLERANCIA A LA DIFERENCIA. Diferencia que procede de la biografía y de los genes de cada uno. Biografía y genes no elegidos..... 

Cada vez que surge un conflicto entre compañeros, sacamos sus cerebros.
Ya no discuten un niño con otro niño.
Ahora discuten un cerebro único con sus redes neuronales únicas con otro cerebro único con sus redes neuronales únicas. Cada uno con sus genes, cada uno con su biografía.
¿Qué redes neuronales están detrás de ese comportamiento?


Probablemente el conflicto proceda de alguna red neuronal activada de forma excesiva o inadecuada, en ambos niños.  Esto no exime de consecuencias. Pero, ahora las consecuencias se deciden desde el entendimiento de nuestra humanidad imperfecta, desde el acercamiento al "lado oscuro" del otro y del propio, en lugar de hacerlo desde el distanciamiento y la intolerancia del "diferente", del "malo", del que me hace daño aposta......

Y, este juego nos da también la oportunidad y la responsabilidad de ir cambiando, gracias a la neuroplasticidad, aquellas redes neuronales que dan lugar a conductas que nos dañan o que dañan a otros, por otras más beneficiosas....
¡Todo un trabajo en equipo en el que el otro me ayuda a descubrir "mis sombras" desde la aceptación y comprensión (ya que compartimos esta humanidad imperfecta)! y
¡Todo un trabajo personal de autoconocimiento, de honestidad, de esfuerzo, de perseverancia y también de autoaceptación incodicional!

  • Para los más pequeños, jugando con cuentos (a partir de 4 años)
Tilly creía que... escrito por Eva Staaf e ilustrado por Emma Adbage. Editorial Gatosueco. 


Tilly, como todos los niños, cree que en todas las casas se vive como en su casa. 
Pronto descubre que esto no es así. 
Cada uno de sus vecinos y compañeros del colegio vive de una manera muy diferente a ella. 

Uno vive en una casa que siempre está a oscuras. 

Otro vive en una casa donde nunca hay papel higiénico y "cuando uno no tiene papel higiénico tiene que usar la imaginación". 

Otro vive en una casa que se parece más a un hotel. 
Otro en una casa donde no hay de nada. 
Otro en una casa donde hay de todo.
A otro nunca le ponen el bañador y la toalla cuando van a piscina....

¡¡Qué diversidad tan maravillosa y tan compleja!!
Una diversidad que en ocasiones despierta tristeza, miedo, rechazo....
Una diversidad que nos rodea y en la que nos tienen que educar desde pequeños para que nuestro cerebro no lo viva como una amenaza, sino como una riqueza.

Y con este maravilloso cuento se pueden hacer muchas actividades con nuestros niños, como dibujar la casa de Tilly con todos sus vecinos. 




Y, después, con los niños a partir de los 6-7 años, podemos completar estos dibujos, dibujando los cerebros con sus redes neuronales, de cada uno de los personajes que aparece en la historia.
¿Cómo serán sus redes neuronales? ¿Qué conductas tenderán a tener?
Cada uno con un cerebro único. Ninguno mejor, ninguno peor. Cada uno distinto... lo que dará lugar a conductas distintas.... y cada uno con la capacidad de aprender del otro y de uno mismo....




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6 comentarios:

  1. Me alegro mucho de que hayas vuelto Inés, echábamos de menos tu presencia en el blog, y cada entrada que haces es un maravilloso regalo, muchísimas gracias!

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    1. ¡¡Muchísimas gracias por tu comentario y tus palabras tan llenas de cariño!!
      He estado muy liada con talleres, y me ha sido imposible dedicar tiempo al blog.

      ¡¡Gracias, gracias, gracias!!

      Un beso
      Inés

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  2. ¡Qué análisis tan completo y esclarecedor!
    Es cierto que es importante ponerse en el cerebro del otro,pero es muy difícil...sobre todo cuando se trata de alguien que no conoces,alguien que te encuentras por ejemplo en la cola del supermercado,en el autobús...¡ y te trata de una forma!...y tú te sientes herido...

    Siempre tan inspiradora Inés.Miles de gracias.

    Un beso.

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    1. ¡Cuánta razón María Elena! En muchas ocasiones es muy difícil... Y, por este motivo, qué bueno es ir educando el cerebro de nuestros niños desde muy pequeños para que a ellos, estas cosas, les salga espontáneamente.
      ¡Qué gran regalo!
      Regalo, que me consta tú haces a diario con tus alumnos!!
      Mil gracias por tu comentario,
      Un fuerte abrazo,
      Inés

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  3. Que interesante. Voy a hacerles la actividad del cuento de Tilly a ver que surge. Muchas gracias.

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    1. ¡¡Ya me contarás qué tal!!
      Muchas gracias,
      Un abrazo,
      Inés

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