lunes, 17 de octubre de 2016

ESCUELA DE PADRES. Educar con corazón y con cerebro. Neurosicoeducación


Nueva reflexión en la escuela de padres on line.

En esta ocasión comparto una magnífica pregunta de la escritora Oriah Mountain Dreamer (del libro The Dance: Moving to the Rhythms of your True Self)

 “Qué pasa si la pregunta no es ¿por qué soy tan pocas veces la persona que realmente quiero ser?, sino ¿por qué quiero tan pocas veces ser la persona que realmente soy?”.

¿Qué os parece la pregunta?
¿Cuál de las 2 nos hacemos normalmente? ¿Y, nuestros niños, cuál se hacen?

Espero con mucha ilusión todos vuestros comentarios y reflexiones.
¡GRACIAS por vuestro tiempo y ganas de compartir aprendizajes y experiencias!


4 comentarios:

  1. Entramos en el mundo de la aceptación….complicado. Si desde pequeño te han dicho que lo que hacías no estaba bien, que tenías que ser de tal o cual manera, al final llega un punto en el que crees que como eres no está bien y buscas ser alguien que ni siquiera te planteas que quieres ser, alguien que quieren los demás.
    Querer ser como eres es quererte con tus defectos y para ello tienes que asumirlos, abrazarlos y aceptarlos y, si no te enseñaron de pequeño, es muy complicado hacerlo de mayor. Ver tus defectos como parte de ti sin sentirte culpable es complicado y por eso nos cuesta querernos como somos, y buscamos ser de otra manera, dándonos constantemente con el muro de nuestra realidad. Pero, qué felices seriamos si nos quisiéramos tal y como somos, como cambiaria nuestra manera de vernos y de ver el mundo...
    He de decir que a mí con mis hijas también me sale el querer “cambiarlas”, que sean más extrovertidas si no lo son, o más retraídas si lo son demasiado, o más tranquilas o más movidas o…Supongo que cuando termine de aceptarme totalmente podré dar el paso de aceptarlas como son y mientras tanto intento hacerlo lo mejor posible, sabiendo que se pude mejorar… y a mí, más que de palabra, que me resulta fácil de controlar, me sale por la mirada o por el gesto, que es algo que me cuesta muchísimo controlar. Cuando hacen algo que no cuadra dentro de mi mente, aunque no esté mal hecho, no puedo evitar que se me note físicamente y eso también se transmite…ains ¡qué difícil!.
    Espero poner un poco de luz con esta lección!

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    1. Qué interesante lo que compartes! MIL GRACIAS!
      Y, qué importante el poner consciencia en nuestra comunicación NO VERBAL, que tanto llega a nuestros niños. Y el primer paso, es el que tú comentas, el de darnos cuenta y el de aceptarnos con nuestras limitaciones y debilidades. A través de la aceptación, poco a poco, llegará el cambio...
      Qué maravilla! GRACIAS!
      Un abrazo,
      Inés

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  2. Hola Ines.
    No se si alguna vez me lo he preguntado. En la primera pregunta veo un deseo, si me la hiciese a mi misma seria porque me gustaría ser o actuar de otra manera, veo un deseo de querer ser.
    En la segunda pregunta, es mas como una decisión, no quiero ser como soy, a lo mejor ante personas que no me van a entender o a aceptar y paso de dar explicaciones, en este caso me preocuparía en cambiar de ambiente.
    Creo que los niños se harían mas la segunda, muchas veces no son escuchados y parece que vienen con unas tareas ya asignadas y no se pueden salir de ahí.
    Bueno, no dejo de darle vueltas y a ver que se me ocurre dentro de un rato, puede que le de la vuelta a todo jejeje.
    Un abrazo.
    Inma

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    1. Muchas gracias, Inma!
      Veo que le estás dando vueltas y vueltas, jajaja y de esto trata esta sección!!
      Mil gracias,
      Un abrazo,
      Inés

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